Miró por entre un huequito todo lo que sucedía.

sapo en sifon

El perro ladró fuerte, ladró tan fuerte y seguro que asustó al tenebroso y rayado quien se escondió.

Perro ladrando

Por entre el mismo huequito del sifón miró con sus ojos grandes, observaba muy atento todo lo que pasaba afuera…

Salió con su primer plan. Ladró y ladró lo más fuerte que pudo igual a como lo había hecho el perro… el felino lo miró con ojos verdes intensos y mirada fija. “Gruak!, Gruak!” se escuchó… no funcionó. Logró brincar al pequeño hueco antes de que lo arañara el terrible gato.

sapo perrosapo saltando

Enfrente al sifón caminó lento el puerco espín, tranquilo pero muy seguro… sus púas firmes y apuntando al feroz animal quien escondido permaneció mirando fijamente. El puerco espín no se dejó intimidar, siguió caminando siempre despacio y firme hasta que se esfumó entre los árboles de la parte de atrás.

Puerco Espín

Nuevamente se atrevió, esta vez con un plan más elaborado. Una capa llena de púas hechas de espinas del rosal. Se sentía seguro, se sentía todo un puerco espín, así que caminó despacio hacia el camino buscando su paso. Enfrente se le paró el gato, primero se quedó quieto y bajó la cabeza con respeto dando un paso atrás, pero un poco antes de retirarse y dejarlo pasar al sapo se le resbaló la capa quedando esta de pechera… ¡quedó al descubierto su piel lisa y brillante! Dio un brinco muy alto y entró a su sifón antes de recibir un mordisco.

sapo pechera

Nuevamente observó y observó entre el sifón, muy atento a lo que sucedía…

Una culebra se arrastró por el camino y cuando se encontró con el felino se levantó apoyada desde su parte de atrás, se trasformó en una víbora grande y poderosa. El gato corrió y se trepó en el techo mientas maullaba, “MIAUUUU”. Ella pasó y se arrastró poderosa ingresando debajo de las hojas caídas y secas del bosque, hasta que ya no se vio más.

culebra

Decidió salir, se arriesgó a caminar fuera del hueco. Con un plan podría pasar hacia el bosque, pensó.

Nuevo plan, uno mejorado, con un disfraz muy elaborado y colorido se parecía a la culebra cascabel. Enfrente al camino esperó parado en sus patas traseras, mostrándose muy alto e imponente.  Esperaba ha que llegara el gato, pero era tan pesado su disfraz y tan difícil permanecer parado solo en sus dos patas, que terminó debajo del disfraz más parecido a un sapo aplastado. El gato se lanzó y el sapo brincó, casi se le salió su corazón.  ¡Al Sifón!

Sapo Culebra

Último intento… ya no podía esperar más, debía pasar, decidió salir y enfrentar su miedo como el Sapo que era… Se dijo a sí mismo: “Soy un sapo y este es mi gran poder, voy a creer en lo que soy”. Nunca había intentado este plan.  

Se paró enfrente al camino como Sapo, muy decidido y seguro mientras se decía “Soy un Sapo”. “Yo soy un Sapo”.

Sapo Inflado

Cuando el gato apareció y se paró en el camino, miró a los ojos del Sapo y segundos después “¡MIIIAAAUUUU!”, brincó el gato aterrorizado subiéndose a lo alto del techo.

gato huyendo

El Sapo fue Sapo, así que se infló y se infló. Se infló tanto que el Gato se asustó y huyó.

Cuando el Sapo fue Sapo y creyó en él, descubrió su Gran Talento, lo que era suyo, su grandeza ¡Se infló!  Ese es el talento de los sapos.

 

Busca tu identidad, busca tu esencia, tu talento.  Lo que te hace único. Descúbrelo, atesóralo, cultívalo y brilla con este. Eso te hará grande.

Se auténtico, descubre lo que eres, no imites a nadie, parécete solo a ti mismo y lograrás entender lo especial que eres.

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Ejercicio para hacer con los niños.  Lee al niño cada uno de estos punto y ayúdalo a hacer conciencia

1.Piensa en lo que te gusta hacer desde que eres pequeño, lo que te nace hacer y lo haces con facilidad. Por ejemplo: Te gusta cuidar de los animales o de las plantas entonces tienes un talento aquí. Disfrutas comer cosas ricas y combinas, mezclas e inventas comidas. Te gusta hablar con las personas y escucharlas. Eres alegre y te gusta hacer reír a las personas. Eres hábil construyendo cosas y creando con tus manos. Disfrutas investigar y explorar. Desde pequeño eres hábil con tu cuerpo y se te facilitan y te gustan los deportes. Se te facilitan y te gustan las matemáticas. Eres talentoso con tu lenguaje, hablando y comprendiendo, jugando con las palabras. Y así… existen tantos talentos en los seres humanos como animales en la tierra. Eres hábil dibujando, creando historietas, copiando imágenes.

2.Sigue practicando en esto que sientes que tienes un talento, ojalá todos los días un poco, así empezarás a cultivarlo y tu talento se fortalecerá.

3.No compares tu talento con el de nadie, todos somos diferentes, recuerda al Sapo, solo cuando dejó de querer tener el talento de los demás y se miró a sí mismo descubrió su Talento y este brotó y pudo ser fuerte, seguro y brillar.

      

Ana María Lora Torres

Psicóloga Infantil

Cuentos de la Colección Inteligencia Emocional para Niños